Ginóbili regresó a jugar tras ausentarse en dos partidos por una molestia y se lo vio fino: 14 puntos, 2 rebotes y 1 asistencia. San Antonio sumó su quinto triunfo al hilo y sigue sólido.
San Antonio Spurs volvió a sumar un nuevo triunfo esta noche ante New Orleans Pelicans por un cerrado 101-95, cosechando su quinta victoria al hilo y volviendo a demostrar las claras razones por la cual es el equipo con la segunda mejor marca de la NBA, que es de 30-8.
El encuentro contó con el retorno a las canchas de Emanuel Ginóbili, que se había perdido los anteriores dos juegos por una contractura en el tendón de la corva izquierda. El argentino regresó al parquet tras ausentarse de los cotejos con victoria ante Dallas y Minnesota, y Gregg Popovich decidió alinearlo desde el arranque.
Como titular y en su esperado regreso, Manu jugó 24m37s y tuvo una nutrida colaboración con el juego tras encestar 14 puntos (4/7 en dobles, 0/2 en triples y 6/6 en libres), 2 rebotes, 1 asitencia, 1 falta, 2 robos, 3 pérdida y 1 tapa.
A Ginóbili se lo vio muy activo y muy partícipe del juego, sin mostrar secuelas de su parate. Cabe mencionar que el bahiense entró en la formación titular tras la lesión que sufrió el domingo Danny Green, que se fracturó el segundo metacarpiano de su mano izquierda y estará ausente por cuatro semanas. La baja de Green se suma a la de Tiago Splitter, que volverá a los Spurs en un tiempo estimativo similar de un mes.
No obstante, la figura más relevante de la nueva victoria de los texanos fue Tony Parker, que encestó 22 puntos, bajó 3 rebotes, entregó 7 asistencias y registró 1 robo de balón, siendo partícipe fundamental y clave en la noche de este lunes. Detrás del francés, Tim Duncan anotó 18 puntos y 9 rebotes.
Pero el triunfo ante New Orleans fue más sufrido de lo que en la previa se podía prever. Los Pelicans complicaron mucho en el arranque del partido, tomaron buenas ventajas en el primer periodo y a pesar de que en el segundo cuarto los texanos se acercaron en el score, el local terminó yéndose al descanso largo con ventaja mínima de 52-51.
Los Spurs terminaron por reacomodarse mejor en el complemento. Sin bajar la intensidad ofensiva y el juego de pases, los de Popovich lograron equilibrar su potencial de ataque con una defensa más dura, no tan dominante pero sí que le causó algunos problemas a los Pelicans, quienes no pudieron tener la misma efectividad que en la primera mitad del partido.
Aún así el encuentro se destrabó sobre el final. New Orleans sintió durante todo el partido la falta de Ryan Anderson, quien es de sus mejores anotadores de la temporada, además de que no pudieron contar con Jrue Holiday, el base armador del equipo.
Pero nada de esto fue excusa, porque Parker terminó por decorar un gran encuentro desde lo personal encestando puntos claves en los minutos finales del cotejo, terminando de volcar la balanza a favor de los Spurs para que los texanos sigan de racha.
Fuente: Básquet Plus
www.radio24segundos.blogspot.com.ar
